Ayer domingo terminó oficialmente el intercambio de ositos organizado por mi amiga Silvia de El Duende de los Hilos, aunque no para tod@s....mi osito aún no ha llegado. Me he pasado la semana nerviosa e ilusionada por ver el osito que mi ciberamig@ invisible había hecho con todo su cariño para mí, pero no...aún no ha llegado... :'( Espero que no le haya pasado nada y que en unos días llegue a casa, en cuanto lo reciba os pongo fotos.
El que hice yo sí que ha llegado a su destino. Espero que a su nueva dueña le haya gustado, la verdad que para ser el primero que hago no ha quedado mal del todo, pero bueno, visto las maravillas que la gente publica por la red.....
Este es el lote que le preparé con todo mi cariño a mi ciberamiga: El osito (obviamente), una guitarra-broche con su nombre, un colgante para el móvil con forma de sushi y un botecito de esencia de jazmín.
Los dos primeros regalos son por sus aficciones, le encanta la música heavy y rock y la comida japonesa. Lo de la esencia de jazmín es porque aquí en Málaga, en verano, es muy típico el olor de las biznagas (una composición de flores de jazmín en forma de bola), así que se me ocurrió enviarle algo característico de aquí.
Bueno, os cuento la odisea del osito, que trae tela... En un principio pensé en hacerlo de fieltro (y lo hice). Busqué un patrón sencillito y me pasé una semana cortando, cosiendo, rellenado....el resultado fue el siguiente:
Sí, lo sé, no parece para nada un tierno y adorable osito..... Pues fue precisamente por eso que lo dejé de lado y empecé de cero. Volví a buscar un nuevo patrón (más cercano a lo que tenía en mente), compré tela de felpa y vuelta a cortar, coser, rellenar.....y el resultado fue el que habéis visto más arriba. Creo que la diferencia es obvia, ¿verdad?
Pues si os ha gustado y quereis hacer vuestro propio osito de peluche, os dejo el enlace del que saqué los patrones y lo más importante...el paso a paso.
Animaros que no es tan difícil.
